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Imagen por cortesía de © Blumhouse Television, Amazon Studios

#CriticadeMiedo

Cajas oscuras

Debut en la dirección de Emmanuel Osei-Kuffour, este black horror de ciencia ficción es una correcta historia de suspense, sin grandes aspiraciones, que fracasa a la hora de generar el desasosiego necesario para mantener a los espectadores con la mirada pegada a la pantalla, y que resulta demasiado convencional y rutinaria como para trascender más allá del mero telefilme de sobremesa.

Título original: Black Box (USA, 2020) Color, 100 mins.
Director: Emmanuel Osei-Kuffour
Reparto: Mamoudou Athie, Phylicia Rashad, Amanda Christine, Tosin Morohunfola

★✰✰✰ Black Box (2020) on IMDb


La segunda entrega de la serie Welcome to the Blumhouse, que el estudio cinematográfico fundado por Jason Blum ha realizado en colaboración con Amazon Studios es un black horror de ciencia ficción psicológica, dirigido por el realizador de ascendencia ghanesa Emmanuel Osei-Kuffour, en el que un hombre, que ha perdido una parte de la memoria como consecuencia de un accidente de tráfico, se somete a un tratamiento experimental a través del cual poco a poco va recuperando unos recuerdos que no parecen ser los suyos.

Resulta curioso que, viniendo de una productora especializada en películas de serie-B de horror con tendencia al consumo rápido y el susto barato, se haya decantado por dos películas de suspense para su alianza con el gigante de la distribución Amazon. Tanto El engaño (2020) de Veena Sud, como esta Cajas Oscuras son filmes de bajo presupuesto, que parten de una premisas sencillas y quizás no muy novedosas, la mentira familiar que oculta un comportamiento siniestro o el experimento médico que obtiene unos resultados inesperados pero decididamente terroríficos, pero que no recurren al sobresalto para generar desasosiego en la audiencia.

Cajas oscuras es la opera prima de Osei-Kuffour y esto se nota en lo atropellado de algunas partes. Con un guión firmado por el propio director y Stephen Herman, un guionista también inexperto, es una producción que transcurre en su mayoría al límite de la corrección pero sin explotar del todo su potencial. Fundamentalmente, porque su historia resulta demasiado enrevesada y aún se complica más a medida que se desarrolla en el tiempo, donde es cierto que se mantiene durante una buena parte el suspense y se introducen un par de giros inesperados, pero ambas cosas resultan ser insuficientes para hacer que esta película se sienta poco más que como un telefilme de sobremesa.

Lo mejor de Cajas Oscuras es su exploración del nexo entre memoria e identidad y sus reminiscencias a grandes clásicos de la ciencia ficción como Proyecto Brainstorm (1983) de Douglas Trumbull o Días extraños (1995) de Kathryn Bigelow, donde también se explora la relación entre los recuerdos y las consecuencias de poder revivirlos a través de la tecnología. Realidad e imágenes del subconsciente se entremezclan y presentan la duda existencial sobre nuestros recuerdos, como representaciones visuales de nuestras experiencias, sin definen nuestra personalidad actual o simplemente son herramientas de la memoria para traer a la mente acontecimientos pasados. Tristemente, el propio planteamiento de Cajas Oscuras es también su mayor lastre, puesto que termina por desaprovechar una idea que daba para mucho más, las implicaciones éticas del experimento, la inquietante influencia de la tecnología en nuestra psique o sus aterradoras aplicaciones fuera del ámbito de la medicina.

Cajas Oscuras es más que aceptable, tiene premisas prometedoras y se las apaña para mantener el interés durante al menos la mitad de su metraje, pero al final las numerosas incoherencias de la historia y una conclusión ciertamente atropellada termina por malograr todo el conjunto. Quizás si las discretas interpretaciones, sin apenas emoción, de Mamoudou Athie y Phylicia Rashad, hubiesen estado un poco más inspiradas, o si Osei-Kuffour se hubiese decidido por imbuirla de un tono algo más cercano al horror, por mucho que tengamos a una contorsionista figura que suena como un saco de huesos, no termina de generar la más mínima inquietud en el espectador, hubiésemos estado ante una película infinitamente más interesante. Lo que sí es una certeza es que Cajas Oscuras no permanecerá en el recuerdo de la audiencia por mucho tiempo.




terrorbit
terrorbit
Escritor y amante de cine de terror. Superfan de las películas de zombies, cuantos más zombies, mejor. Desde mis ojos, cuatro décadas viendo cine de terror os contemplan.