La maldición de Hill House (Serie de televisión)
La maldición de Hill House (Serie de televisión)
octubre 12, 2018
Overlord (USA, 2018) © Paramount Pictures
Overlord (Crítica de cine)
noviembre 9, 2018
Open 24 Hours (2018)

Imagen por cortesía de © 4Digital Media

#CriticadeMiedo

Open 24 Hours

Excelente slasher moderno, uno de los pocos títulos actuales que notablemente han capturado el espíritu del psycho-killer clásico, donde el miedo descansa no solo en la truculencia de los asesinatos, sino en los continuos e inquietantes juegos fronterizos entre apariencia y realidad y en la fascinación que ejerce la figura de una chica final excelentemente esbozada. Lástima que tenga un argumento no demasiado original y un abuso de hemoglobinas digitales a fin de robustecer las muertes y ampliar su efectismo, de manera completamente fallida.

Título original: Open 24 Hours (CAN, 2018) Color, 102 mins.
Director: Padraig Reynolds
Reparto: Vanessa Grasse, Brendan Fletcher, Emily Tennant, Cole Vigue

★★✰✰ Open 24 Hours (2018) on IMDb


En los últimos años, muchas han sido las películas de terror modernas que han tratado de capturar la esencia pura del slasher clásico y de unos tropos que se resumen fundamentalmente en la presencia de un asesino psicópata, una estética cuidada en las escenas de asesinatos y la génesis de una final girl o esforzada heroína que finalmente tiene una confrontación directa con el asesino y acaba con él. Padraig Reynolds, un escritor y director con cierto nombre en el panorama del cine de horror y que es capaz de combinar todo esos elementos en esta historia sobre una joven con problemas psicológicos, que encuentra trabajo en una solitaria gasolinera a las afueras, donde será aterrorizada por su psicópata ex novio, a quien prendió fuego cuando descubrió su afición por el asesinato.

Los anteriores trabajos de Reynolds, Rites of Spring (2011) y, sobre todo, The Devil’s Dolls (2016) ya apuntaban que Reynolds tenía cierta predilección por las historias de cierta ambigüedad entre apariencia y realidad. Open 24 Hours no es una excepción y Padraig Reynolds, que también firma el guión, presenta una historia en la que la frontera entre lo real y los delirios paranoicos se entremezclan sin resolverse de manera concluyente, manipulando insidiosamente al espectador para ir deslizando progresivamente que lo que está viendo se encuentra en la cabeza de la joven protagonista, mientras varios visitantes inocentes de la gasolinera se entrelazan en sus delirios. Cabe destacar también el cuidadísimo diseño de producción, con una escalofriante gasolinera de carretera secundaria, claustrofóbica, iluminada bajo una paleta de ocres y azotada por un constante aguacero en el exterior que chorrea fatalidad; no en vano, el psicópata asesino es apodado el «Descuartizador de la lluvia».

Pero, no todo son aciertos en Open 24 Hours, si bien es eficiente y sin piedad a la hora de construir las escenas de horror, con una edición muy ágil y plagada de sorpresas, donde Padraig Reynolds hace que las cosas avancen rápidamente, su guión no resulta demasiado original. Ver a una mujer joven emocionalmente dañada aterrorizada por un psicópata encapuchado oculto bajo la lluvia, resulta demasiado familiar para cualquier espectador que tenga algunos años de visionado a sus espaldas. Cierto es que respeta el clasicismo de los mejores slashers pero simplemente se siente demasiado simplista hoy en día.

En el aspecto del reparto, Vanessa Grasse, a quien muchos reconocerán por Leatherface (2017) , aparece sorprendentemente excepcional en un papel complicado porque no solo tiene que demostrar un trauma profundo sino también ganarse la simpatía de los espectadores mientras se convierte en la prototípica final girl de un film que es el ejemplo óptimo de que el slasher, para resultar efectivo, no necesita de retruécanos inesperados, ni florituras, y que en determinadas manos está más vivo que nunca.

Open 24 Hours es de libro, un slasher absolutamente recomendable, donde todo está en su sitio, que intenta conjugar con acierto las constantes del subgénero con el esteticismo y decadentismo propio de sus mejores exponentes, donde finalmente emergen la presencia de una chica final excelentemente esbozada, la ambientación y, por supuesto, un satisfactorio y truculento recuento de muertes.




terrorbit
terrorbit
Escritor y amante de cine de terror. Superfan de las películas de zombies, cuantos más zombies, mejor. Desde mis ojos, cuatro décadas viendo cine de terror os contemplan.