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The Cloverfield Paradox (2018)

Imagen por cortesía de © Netflix

#CriticadeMiedo

The Cloverfield Paradox

Decepcionante y confusa precuela de la saga iniciada por «Monstruoso (2008)», que pretendía explicar el origen de los fenómenos sobrenaturales de sus predecesoras, fracasando en construir un filme mínimamente interesante por sí mismo o unos personajes alejados del cliché más manido.

Título original: The Cloverfield Paradox (USA, 2018) Color, 102 mins.
Director: Julius Onah
Reparto: Gugu Mbatha-Raw, David Oyelowo, Daniel Brühl, Ziyi Zhang

★★✰✰ The Cloverfield Paradox (2018) on IMDb


En un principio, la tercera entrega de la saga Monstruoso (2008) iba a seguir los pasos de Calle Cloverfield 10 (2016) como una historia no relacionada pero enmarcada dentro del extraño universo creado por J.J. Abrams, pero el productor sorprendió a propios y extraños, primero con una noticia inesperada sobre su estreno y, después, concerniente a su argumento. Y es que Abrams, a través de un anuncio publicitario durante el descanso del partido de fútbol americano de la Super Bowl, informó al mundo que había vendido la película a la plataforma de vídeo bajo demanda Netflix, a pesar de que se había dicho con anterioridad que Paramount la iba a distribuir en salas de cine. Pero lo mejor estaba aún por llegar, cuando al finalizar el anuncio los más de cien millones de espectadores del evento deportivo descubrieron que el estreno se iba a realizar inmediatamente después de finalizar el partido. ¡Un gimmick o truco publicitario digno del propio William Castle! Además, la que iba a suponer tan solo un episodio más de la saga se había convertido, de repente, en el desenlace del extraño universo ideado por J.J. Abrams.

Concebida como una fusión entre cine de ciencia ficción y terror, The Cloverfield Paradox nos sitúa en un futuro no muy lejano donde la Tierra está sufriendo una crisis energética severa que la tiene al borde de un conflicto bélico global. Mientras un grupo de científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional está llevando a cabo un experimento con el acelerador de partículas para tratar de hallar una fuente de energía limpia e inagotable. Pero cuando lo ponen en marcha, se desencadena una tragedia, desatando el infierno a bordo de la estación. Y es en este punto, donde se enlaza su historia con la del resto de la saga.

Desgraciadamente, cuando la mayoría de espectadores esperaban una conexión total y bien delimitada, nos encontramos con algo muy tenue y muy tangencial. Una fusión repleta de lagunas y, sobre todo, de más dudas. Existen tantos elementos dispares, unidos de manera tan descuidada por el director Julius Onah que hacen que la mayor parte de la película no tenga mucho sentido y todo parezca un puñado de ideas inconexas arrojadas al mismo saco. Resulta difícil entonces sacudirte la idea de que tanto truco publicitario y tantos problemas durante la producción están pasando factura a la película y que esta había sido estrenada de manera precipitada, cuando una revisión al guión parece casi obligatoria.

Dicho todo esto, parece complicado seguir con el visionado de la película, pero lo cierto es que The Cloverfield Paradox se maneja bien con el ritmo, cuenta además con un diseño de producción muy acertado y algunos momentos verdaderamente escalofriantes. ¡Incluso tiene un par de buenos sustos! Sobre todo durante la primera hora, su fusión de ciencia ficción y terror funciona correctamente, construyendo una tensión creciente que te deja con ganas de seguir viendo la película, hasta que se derrumba irremisiblemente en el tercer acto. Donde la trama tiene que empezar a dar explicaciones y donde falla estrepitosamente porque ninguna de ellas resulta convincente. Una pena, porque el elenco de actores está muy cuidado. Gugu Mbatha-Raw es una gran actriz infrautilizada en la mayoría de sus papeles y que aquí lleva completamente el peso emocional de la película. Daniel Brühl y Ziyi Zhang son actores más metódicos, pero siempre interesantes de ver. Aunque en esta película les vemos esforzarse demasiado y un tanto fuera de lugar entre tanta parafernalia pseudocientífica.

The Cloverfield Paradox es una película fallida que a medida que avanza se tambalea de una escena a otra y la decepción de no recibir ninguna explicación se convierte en aburrimiento. Si a esto le sumamos su fracaso en construir un filme alejado de los escenarios comunes de la ciencia ficción terrorífica o unos personajes alejados del cliché más manido, quizás, haberle dado un par de vueltas más al conjunto no le hubiese venido mal del todo. Arrojarla al fondo de un cajón, tampoco.




terrorbit
terrorbit
Escritor y amante de cine de terror. Superfan de las películas de zombies, cuantos más zombies, mejor. Desde mis ojos, cuatro décadas viendo cine de terror os contemplan.