Terror religioso: la sombra de Dios, parte I
mayo 13, 2021
Ejército de los muertos (2021)

Imagen por cortesía de © Netflix | TriPictures

#CriticadeMiedo

Ejército de los muertos

El retorno del sobrevalorado Zack Snyder al tema de su celebérrima opera prima es un film muy inferior, tremendista y sanguinolento, que termina auto parodiando involuntariamente el modelo preliminar. Con un transitado ambiente enloquecido e inexplicablemente apocalíptico que prescinde directamente de cualquier historia, más allá de masacrar la premisa original del clásico «Los violentos de Kelly (1970)», y adorna la habitual sucesión de truculencias con irrisorios coqueteos metafísicos.

Título original: Army of the Dead (USA, 2021) Color, 148 mins.
Director: Zack Snyder
Reparto: Dave Bautista, Ella Purnell, Ana de la Reguera, Omari Hardwick

★✰✰✰ Army of the Dead (2021) on IMDb


Tras el fracaso de crítica de sus films anteriores, el realizador Zack Snyder vuelve al tema de su celebérrima Amanecer de los muertos (2004) . El resultado es un film muy inferior a su modelo, donde los zombis resucitan con cierto grado de comunicación y cooperación sin facilitarse explicación alguna, en un transitado ambiente enloquecido y apocalíptico, sobre un grupo de mercenarios que, algún tiempo después de que se produzca un brote zombi en Las Vegas y haya tenido que ser aislada del resto del país, son contratados para recuperar un botín del interior de un casino, antes de que la ciudad que nunca duerme sea obliterada para siempre por el ejército.

Estrenada primero en salas de cine y una semana más tarde a través de la plataforma Netflix, Ejército de los muertos no permite verse de otra forma que no sea como una tremendista e insufrible imitación de Amanecer de los muertos, a la que desafortunadamente termina por descalificar y auto parodiar de manera involuntaria. Un excesivo y pretencioso ejercicio que despierta tanta indignación, en un momento dado incluso se olvida de un personaje crucial para la motivación de buena parte del desenlace, como aburrimiento a partes iguales. Casi resulta digna de fascinación la incapacidad de Snyder para crear motivaciones entre los personajes o arcos dramáticos que no sean absolutamente irrelevantes o simplemente ridículas.

Siendo Zack Snyder un director que no deja indiferente a crítica y público sorprende la pobreza de ideas de Ejército de los muertos, prescindiendo directamente de cualquier historia, más allá de masacrar la premisa original del clásico Los violentos de Kelly (1970) , en favor de una desquiciada trama de enrevesado eclecticismo: zombis implacablemente veloces enredados con zombis torpones, estética postapocalíptica con reminiscencias a Doomsday: El día del juicio (2008) de Neil Marshall, mercenarios desahuciados que aceptan una misión suicida…

Ejército de los muertos se presenta con la habitual impostura grandilocuente que es la firma de Snyder. Sus créditos rebosan de planos en cámara lenta, de truculencias sanguinolentas y cierta originalidad bajo los acordes de una maravillosa adaptación de la popular canción Viva Las Vegas de Elvis Presley. Una promesa de algo maravilloso y original que es rápidamente sustituida por un conjunto de irrisorias pretensiones de denuncia social y coqueteos metafísicos, los abusos cometidos en el campamento de refugiados o esa improbable sociedad jerarquizada zombi, y apoyándose en la omnipresencia de los efectos especiales digitales más verbeneros, cuyo abuso resulta una lastra a lo largo de toda la película.

Cabría destacar, sin embargo, el tono gamberro de la película muy cercano a Bienvenidos a Zombieland (2009) de Ruben Fleischer. Establecido desde el comienzo con esa acertadísima concatenación de bufas gore y guiños visuales a una miríada de películas propias, como sus adaptaciones del Universo DC o la previa Amanecer de los muertos, referencias a los clásicos Excalibur (1981) , En busca del arca perdida (1981) , El planeta de los simios (1968) , o incluso homenajeando un momento culminante de Aliens, el regreso (1986) .

Visualmente hablando, Snyder saca el músculo que siempre tienen sus películas, sobre todo en los títulos de crédito y en la tercera parte, donde la mezcla de acción y gore, así como el ritmo de videoclip se desmelenan y cobran identidad propia como espectáculo cinematográfico. El nihilismo y la violencia se apoderan de la pantalla con todo el esplendor de la cámara lenta, los giros de cámara, la cinematografía desaturada con mucha definición que resalta en los planos cortos de los no muertos, las explosiones y las luchas cuerpo a cuerpo que no dejan títere con cabeza… Hay más acción que terror en Ejército de los muertos.

En definitiva, disfrutar de una propuesta como Ejército de los muertos depende de las expectativas de la audiencia. Sin duda, el espectador medio puede sentirse profundamente decepcionado por la experiencia, pero el aficionado al cine grandilocuente e hiperbólico, donde el escenario de una epidemia zombi se convierte en una obsesión por hacer de cada fotograma un definitorio cuadro audiovisual, está de enhorabuena.




terrorbit
terrorbit
Escritor y amante de cine de terror. Superfan de las películas de zombies, cuantos más zombies, mejor. Desde mis ojos, cuatro décadas viendo cine de terror os contemplan.